El Departamento de Estado acaba de anunciar una nueva política de restricción de visas.
Está dirigida a personas que participan en el turismo de parto o que ayudan a organizarlo.
El anuncio se hizo el 23 de septiembre de 2026.
Si estás embarazada y tienes pensado viajar a Estados Unidos, es probable que te preguntes si esto te afecta.
Aquí te explicamos a quién apunta la medida y qué sigue igual.
Qué es el turismo de parto
Se llama “turismo de parto” a viajar a Estados Unidos con el objetivo principal de dar a luz allí, para que el bebé obtenga la ciudadanía estadounidense.
Como en Estados Unidos la ciudadanía se adquiere, en general, por haber nacido en su territorio, existen empresas que ofrecen “paquetes” a extranjeras embarazadas: viaje, alojamiento, atención médica y trámites, a cambio de sumas que pueden llegar a decenas de miles de dólares.
Dar a luz en Estados Unidos no es ilegal. Lo que no está permitido es usar una visa de turista cuando el propósito principal del viaje es dar a luz para que el bebé obtenga la ciudadanía estadounidense.
Esa prohibición no es nueva: el Departamento de Estado la estableció en 2020.
Lo que cambió el 23 de septiembre es que ahora también hay restricciones de visa para quienes organizan o facilitan estos viajes.
Qué anunció el Departamento de Estado
La nueva política permite restringir la entrega de visas a personas que, a sabiendas, participan o participaron en el turismo de parto, o que lo facilitan.
Se basa en una sección de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) que le permite al secretario de Estado restringir visas por motivos relacionados con la política exterior de Estados Unidos.
Según el comunicado, la medida busca frenar redes comerciales que, según el Departamento de Estado, preparan a sus clientes para mentir en las solicitudes de visa.
A quién apunta la medida
El Departamento de Estado mencionó varios grupos:
- Dueños, operadores y administradores de empresas que organizan turismo de parto con fines comerciales.
- Los llamados “fixers” o gestores de visas, que entrenan a los solicitantes para dar información falsa.
- Médicos y otros proveedores de salud en el extranjero que, a sabiendas, ayudan a organizar estos viajes o el uso fraudulento de Medicaid (el programa público de salud de Estados Unidos para personas de bajos ingresos).
- Otras personas que apoyen, ayuden o faciliten el turismo de parto con fines comerciales.
El comunicado también aclara que algunos familiares de estas personas podrían quedar alcanzados por las restricciones. No detalló qué familiares ni en qué casos.
Qué no cambia con este anuncio
Esta política no cambia por sí sola las reglas de ciudadanía por nacimiento. Quién es ciudadano estadounidense al nacer sigue definido por la Constitución y las leyes que correspondan.
Tampoco prohíbe que una mujer embarazada viaje a Estados Unidos. Una visa de turista puede usarse para visitar a la familia, hacer turismo o por otros motivos permitidos, aunque la viajera esté embarazada.
Una persona embarazada también puede pedir una visa para recibir tratamiento médico en Estados Unidos.
Por ejemplo, podría viajar para recibir atención especializada durante un embarazo complicado, siempre que cumpla los requisitos de la visa y pueda demostrar cómo va a pagar los gastos médicos.
Eso sí: si el oficial consular determina que la persona probablemente dará a luz durante su estadía, se presume que el propósito principal del viaje es que el bebé obtenga la ciudadanía estadounidense. La solicitante puede demostrar que el propósito principal del viaje es otro motivo legítimo.
Qué significa esto para ti
Si vives fuera de Estados Unidos y piensas pedir una visa de turista durante un embarazo, lo más importante es decir la verdad en tu solicitud y en la entrevista consular.
Declarar un motivo de viaje falso puede tener consecuencias migratorias graves. Por ejemplo, una declaración falsa en un trámite migratorio puede impedirte recibir visas en el futuro.
Si alguien te ofrece un servicio para “asegurar” que tu bebé nazca en Estados Unidos o te sugiere qué responder para que no te nieguen la visa, ten cuidado. Ese es justo el tipo de actividad que la nueva política busca frenar.
Además, si tu solicitud contiene información falsa, puedes enfrentar consecuencias migratorias, más allá de las medidas que se tomen contra quien te ayudó.
En cualquier caso, si tienes dudas sobre tu estatus o sobre tu próximo viaje, conviene consultarlo con un abogado de inmigración.