El 20 de mayo de 2026, la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR) tomó juramento a 77 jueces de inmigración permanentes y 5 jueces temporales en una ceremonia en el Gran Salón del Departamento de Justicia, en Washington, D. C.
Se trata del grupo de nuevos jueces más numeroso jamás incorporado por la agencia en un solo acto.
Con este nombramiento, el cuerpo total de jueces de inmigración se acerca nuevamente a los 700, una cifra que había caído de manera marcada en los últimos meses.
Solo en el año fiscal 2026, que comenzó en octubre de 2025, EOIR ha contratado 153 jueces permanentes, el mayor número anual de contrataciones en su historia.
A continuación, te explicamos por qué hacía falta este refuerzo, cómo se llegó hasta aquí y qué puede significar para las personas que tienen un caso abierto ante un tribunal de inmigración.
Por qué hacían falta más jueces
Los tribunales de inmigración llevan años arrastrando un atraso enorme.
Hace pocos meses, el número de casos pendientes superaba los 4 millones, y los tiempos de espera promedio para una decisión final se acercaban a los dos años y medio.
Ese atraso, conocido como en inglés como “backlog”, tiene varias causas:
- un aumento sostenido de solicitudes de asilo;
- una capacidad limitada de los tribunales para procesar audiencias, y
- una reducción significativa del personal judicial en el último año.
Según datos del Servicio de Investigación del Congreso (CRS), el cuerpo de jueces llegó a un máximo histórico de 735 al cierre del año fiscal 2024.
Para el primer trimestre del año fiscal 2026, esa cifra había bajado a 557 jueces permanentes, una caída cercana a la cuarta parte.
La combinación de jubilaciones anticipadas, renuncias y despidos durante 2025 redujo el cuerpo judicial a niveles que la propia EOIR consideró insuficientes para mover el inventario de casos.
Quiénes son los nuevos jueces
La lista incluye nombres como Lucas I. Abbott, Shawn J. Abraham, Matthew N. Andrasko, Lauren M. Black y decenas más, hasta completar los 77 jueces permanentes. Los cinco jueces temporales designados son Casey S. Caton, Paul J. Hornick, Kiley R. Hyatt, Jared J. Monaco y Lisa M. Strader. La nómina completa, junto con la información biográfica y la asignación de cada juez a un tribunal específico, puede consultarse en la página oficial de EOIR.
Según información del Departamento de Justicia, la mayoría de los nuevos jueces tiene experiencia previa como abogados de la policía de inmigración (ICE), fiscales o miembros del cuerpo militar (como jueces abogados o en otros roles). Algunos vienen del ejercicio privado o de tribunales estatales.
EOIR también ha recurrido al nombramiento de jueces temporales bajo una norma actualizada en agosto de 2025, que amplió los criterios de elegibilidad.
Bajo esa norma, el director de EOIR puede designar como juez temporal a cualquier abogado por períodos renovables de seis meses, con el objetivo declarado de acelerar la resolución de casos.
Qué cambia para quien tiene un caso ante un tribunal de inmigración
Si tienes un caso abierto o esperas una audiencia, este nombramiento puede tener varios efectos prácticos.
Con más jueces en funciones, es razonable esperar que algunos tribunales recuperen capacidad para programar audiencias que llevaban tiempo postergadas.
Esto no significa que todos los casos se moverán rápido, ni de manera uniforme: la distribución de los nuevos jueces entre tribunales no es pareja, y algunos tribunales han perdido más personal que otros.
En el último año, varios tribunales quedaron con muy pocos jueces o sin ninguno, y muchos casos se reasignaron a jueces de otras jurisdicciones que escuchan audiencias por videoconferencia.
La llegada de nuevos jueces puede modificar esas asignaciones. En algunos casos, esto implica cambio de juez o cambio de fecha, por ejemplo.
EOIR ha sido clara en que reducir el atraso es una prioridad. Esto se traduce en mayor presión para que cada caso se resuelva en menos tiempo.
Para algunas personas, eso es una buena noticia: una decisión definitiva permite planificar los próximos pasos.
Para otras, significa que el tiempo para reunir evidencia, conseguir representación legal y preparar el caso puede ser más corto.
En este contexto, perder una audiencia, presentar documentos incompletos o no actualizar tu dirección con el tribunal puede tener consecuencias graves y rápidas.
Si tienes un caso activo, mantente al día con cada notificación que recibas y verifica tu próxima fecha de audiencia en el sistema de información automatizada de EOIR.
Un cuerpo judicial más grande y un ritmo de adjudicación más acelerado también hacen que contar con un abogado de inmigración sea más importante que nunca.
La preparación previa, la presentación correcta de solicitudes y la respuesta oportuna a mociones del gobierno pueden definir el resultado de un caso.
Lo que conviene tener presente
Los tribunales de inmigración forman parte del Poder Ejecutivo, no del Poder Judicial independiente. Los jueces de inmigración son empleados del Departamento de Justicia, designados por el fiscal general, y aplican la ley migratoria conforme a las directrices internas de la agencia y a los precedentes de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA).
Eso significa que las políticas internas de EOIR, los memorandos y los precedentes pueden cambiar la forma en que se manejan ciertos tipos de casos, incluso sin que cambie la ley misma. Por eso, lo que era una buena estrategia hace dos años no necesariamente lo es hoy.

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