El 4 de junio de 2025, el presidente Donald Trump firmó una proclamación que implementa nuevas restricciones de viaje.
Estas restricciones afectan a ciudadanos de 19 países, incluyendo a Cuba y Venezuela.
Si eres de alguno de estos países o conoces a alguien que lo sea, es importante que entiendas exactamente qué significan estas medidas y cómo pueden impactarte.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber, desde qué países están afectados, las excepciones que existen y cómo podría evolucionar la situación.
Qué establece la nueva proclamación de Trump
La nueva proclamación presidencial, titulada “Restricción de la entrada de ciudadanos extranjeros para proteger a los Estados Unidos de terroristas extranjeros y otras amenazas a la seguridad nacional y a la seguridad pública“, establece dos niveles de restricciones diferentes.
El primer nivel incluye una prohibición completa de entrada para ciudadanos de 12 países, mientras que el segundo nivel impone restricciones parciales a ciudadanos de 7 países adicionales.
Los 12 países con restricciones completas
Las restricciones completas afectan a ciudadanos de:
- Afganistán
- Myanmar
- Chad
- República del Congo
- Guinea Ecuatorial
- Eritrea
- Haití
- Irán
- Libia
- Somalia
- Sudán
- Yemen
Estas personas no pueden ingresar a Estados Unidos ni como inmigrantes permanentes ni con visas temporales.
Los 7 países con restricciones parciales
Las restricciones parciales aplican a ciudadanos de:
- Burundi
- Cuba
- Laos
- Sierra Leona
- Togo
- Turkmenistán
- Venezuela
En estos casos, las prohibiciones son más limitadas. Afectan principalmente a visas de turismo, negocios y estudio, pero otras categorías migratorias se mantienen abiertas.
¿Cuándo entran en vigor estas restricciones?
La proclamación va a entrar en vigencia el lunes 9 de junio de 2025.
Sin embargo, las visas emitidas antes de esa fecha siguen siendo válidas.
¿Por qué el gobierno restringe la entrada de ciudadanos de estos países?
Los 12 países con restricciones totales fueron seleccionados basándose en varios criterios específicos.
La administración argumenta que estos países presentan desafíos significativos en términos de seguridad nacional, verificación de identidades o cooperación en temas migratorios.
Uno de los criterios principales fue la tasa de personas que exceden el tiempo autorizado de sus visas. Chad, por ejemplo, tuvo una tasa de aproximadamente 50 % de personas que se quedaron más tiempo del permitido en el año fiscal 2023, aunque el número total de visas otorgadas a ciudadanos chadianos fue relativamente pequeño.
La falta de cooperación en la verificación de identidades y el intercambio de información sobre amenazas de seguridad también fueron factores considerados. Algunos países fueron incluidos por su supuesta incapacidad para mantener registros adecuados de antecedentes criminales de sus ciudadanos.
La presencia de grupos terroristas o la incapacidad del gobierno para controlar su territorio completamente fueron otros elementos evaluados. Somalia fue específicamente identificada como un “refugio terrorista” liderado por un gobierno que carece de “comando y control” sobre su territorio.
Varios de estos países están pasando por situaciones de conflicto interno o inestabilidad política.
Por ejemplo, Afganistán está bajo control del Talibán desde 2021, mientras que Myanmar atraviesa una guerra civil desde el golpe militar de 2021. Sudán se encuentra en medio de un conflicto armado entre facciones militares rivales que ha dejado decenas de miles de muertos.
Haití presenta una situación particular, ya que el país atraviesa una crisis de seguridad severa: las pandillas controlan aproximadamente el 85 % de la capital Puerto Príncipe. Esta violencia ha desplazado internamente a más de un millón de haitianos.
Para el caso de Cuba, el texto de la proclamación incluye la siguiente explicación:
“Cuba es un Estado patrocinador del terrorismo. El Gobierno de Cuba no coopera ni comparte suficiente información con las autoridades estadounidenses encargadas del cumplimiento de la ley. Históricamente, Cuba se ha negado a aceptar el regreso de sus nacionales sujetos a expulsión. Según el Informe de Excesos de Permanencia, Cuba tuvo una tasa de exceso de permanencia del 7,69 % en las visas B-1/B-2 y del 18,75 % en las visas F, M y J”.
Y, en cuanto a Venezuela, la proclamación ofrece la siguiente justificación:
“Venezuela carece de una autoridad central competente o cooperativa para la emisión de pasaportes o documentos civiles, y no cuenta con medidas adecuadas de control y verificación. Históricamente, Venezuela se ha negado a aceptar el regreso de sus nacionales sujetos a expulsión. Según el Informe de Excesos de Permanencia, Venezuela tuvo una tasa de exceso de permanencia del 9,83 % en las visas B-1/B-2″.
Excepciones importantes a las restricciones
Las nuevas restricciones incluyen varias excepciones que permiten la entrada de ciertas categorías de personas, incluso desde países con prohibición completa.
Los residentes permanentes de Estados Unidos pueden ingresar sin problemas, así como los cónyuges e hijos de ciudadanos estadounidenses que puedan demostrar de forma clara y convincente su identidad y relación familiar.
Los afganos que ayudaron a las fuerzas estadounidenses durante la guerra y tienen visas especiales de inmigrante están exentos, en reconocimiento de su colaboración con el gobierno estadounidense durante dos décadas de presencia militar.
Los diplomáticos, atletas que participan en competiciones oficiales y personas con doble nacionalidad que tengan pasaporte de un país no incluido en la lista también pueden ingresar normalmente.
Restricciones durante el primer gobierno de Trump
Esta no es la primera vez que la administración Trump implementa restricciones de viaje. Durante su primer mandato presidencial (2017-2021), Trump instituyó varias versiones de prohibiciones de viaje que generaron controversia.
La primera prohibición, anunciada en enero de 2017, inicialmente restringió la entrada de ciudadanos de Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. Esta medida provocó protestas en aeropuertos y múltiples desafíos legales.
En marzo de 2017, se eliminó a Irak de la lista y se agregaron Chad, Venezuela y Corea del Norte. En 2020, se expandió la prohibición para incluir restricciones migratorias para nacionales de Nigeria, Eritrea, Sudán, Tanzania, Myanmar y Kirguistán.
La tercera versión de las restricciones del primer mandato fue finalmente confirmada por la Corte Suprema en el verano de 2018, con el argumento de que el presidente tiene amplia autoridad para restringir la entrada de extranjeros por motivos de seguridad nacional.
La administración de Biden derogó esas prohibiciones al asumir el cargo en 2021, calificándolas como “una mancha en nuestra conciencia nacional”.
Diferencias con las medidas anteriores
Las nuevas restricciones presentan algunas diferencias notables comparadas con las implementadas durante el primer mandato de Trump.
El alcance geográfico es más amplio, ya que afecta a 19 países en total, comparado con los números menores de las restricciones anteriores. La inclusión de países africanos es más extensa, con 10 naciones del continente afectadas de alguna manera.
Los criterios de selección también parecen haberse expandido para incluir más consideraciones sobre cooperación migratoria y tasas de exceso de tiempo de visa, no solo preocupaciones de seguridad antiterrorista.
Sin embargo, las excepciones incluidas son más detalladas y específicas que en versiones anteriores, lo cual quizá sea un reflejo de lecciones aprendidas de los desafíos legales previos.
Consideraciones legales y desafíos potenciales
Tal como ocurrió con las restricciones que Trump impuso durante su primer mandato, es probable que estas nuevas medidas también enfrenten desafíos legales en los tribunales federales.
Los precedentes del primer gobierno sugieren que los tribunales generalmente han reconocido la amplia autoridad presidencial en temas de inmigración y seguridad nacional, en especial cuando las restricciones se basan en criterios de país, en lugar de religión o etnia.
Sin embargo, los litigantes probablemente argumentarán que las restricciones son discriminatorias, dado el gran número de países africanos incluidos, y que causan separación familiar y dificultades indebidas.
El proceso de revisión judicial puede tomar meses o años, y las restricciones podrían permanecer en vigor mientras se resuelven los casos legales, siguiendo el patrón de las prohibiciones anteriores.
Perspectivas futuras
La administración ha indicado que la lista de países podría revisarse tanto para agregar como para quitar naciones, dependiendo de cambios en las condiciones de seguridad y cooperación.
De hecho, la proclamación prevé que a los 90 días de su firma (y luego cada 6 meses) se entregue un informe al Presidente donde se recomiende si las restricciones de entrada para ciertos países deben seguir igual, terminarse, cambiarse o agregarse nuevas reglas.
Esta flexibilidad sugiere que las restricciones podrían funcionar como herramienta de presión diplomática para incentivar cambios en las políticas de los países afectados relacionadas con seguridad, cooperación migratoria y otras prioridades estadounidenses.
El impacto a largo plazo dependerá en gran medida de cómo respondan los países afectados, las decisiones de los tribunales federales y la evolución de las condiciones de seguridad global durante el mandato presidencial.

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