Haber vivido en otro país antes de llegar a Estados Unidos puede costarte el asilo, aunque nunca hayas querido quedarte ahí.
Ganar el asilo en Estados Unidos es difícil, lo decimos siempre. Y una razón por la cual te lo podrían rechazar es, efectivamente, por algo que se llama “reasentamiento firme” (“firm resettlement” en inglés).
En este artículo te explicamos qué significa esto, cuándo aplica y qué puedes hacer si crees que te afecta.
Qué es el reasentamiento firme
Cuando una persona huye de su país y antes de llegar a Estados Unidos vive en otro país donde recibe o le ofrecen residencia permanente, ciudadanía u otro tipo de estatus permanente, el gobierno de Estados Unidos puede considerar que esa persona ya tiene un lugar donde vivir de forma segura. A eso se le llama “reasentamiento firme”.
Si un juez de inmigración o un oficial de asilo determina que estuviste asentado de forma firme en un tercer país, no podrás recibir asilo en Estados Unidos.
La lógica del gobierno es que, si ya tenías un lugar seguro donde quedarte, no necesitas protección en Estados Unidos.
Solo pasar por un país no cuenta
Es importante que sepas que solo haber pasado por un país o incluso haberte quedado un tiempo sin ningún estatus legal, no significa que estuvieras asentado de forma firme. Lo que importa es si ese país te dio o te pudo haber dado, un estatus que te permitiera quedarte ahí de forma indefinida.
Por ejemplo, si entraste a un país de paso, no pediste nada y seguiste tu camino, eso generalmente no activa este problema.
El asunto surge cuando en ese tercer país te dieron o te ofrecieron algo más permanente: una residencia, un permiso indefinido, la ciudadanía o algo similar.
Una visa de turista, un permiso de trabajo temporal o un estatus de estudiante generalmente no se consideran permanentes, así que tampoco deberían activar esta regla.
No importa si rechazaste la oferta
Si ese tercer país te ofreció residencia permanente o ciudadanía y tú la rechazaste, el gobierno de Estados Unidos igual puede seguir usando esa oferta en tu contra.
Lo que importa es que la oferta haya existido y que haya sido razonable, no que la hayas aceptado. Ignorarla o rechazarla te deja en la misma situación que si la hubieras tomado.
Cómo se decide si estuviste asentado de forma firme
El proceso que usan los oficiales de inmigración para decidir esto tiene cuatro pasos:
- El gobierno tiene que presentar evidencia de que sí hubo una oferta de estatus permanente en ese tercer país. Esa evidencia puede ser directa, como documentos oficiales, o indirecta, como el tiempo que viviste allá, si trabajaste, si tenías familia con estatus permanente, entre otras cosas.
- Si el gobierno muestra esa evidencia, tú tienes la oportunidad de rebatirla. Puedes mostrar que en realidad no te hicieron esa oferta o que por tus circunstancias no hubieras calificado para ese estatus.
- El oficial o juez mira todo lo que presentaron ambas partes y decide si el reasentamiento firme quedó probado o no.
- Si se determina que sí estuviste asentado de forma firme, puedes intentar mostrar que aplica una excepción. Eso lo explicamos a continuación.
Las excepciones que pueden salvarte
Aunque el gobierno determine que estuviste asentado de forma firme en otro país, todavía puedes calificar para asilo si demuestras que aplica alguna de estas dos excepciones:
- Si puedes mostrar que las condiciones en ese tercer país eran tan malas y tan restringidas por el propio gobierno, que en realidad nunca pudiste vivir de forma normal ahí, puede que no se te aplique esta regla. Por ejemplo, si el gobierno de ese país no te dejaba trabajar, no podías tener vivienda estable, te negaban documentos de viaje o no podías estudiar igual que el resto de la gente, eso cuenta como condiciones restrictivas.
- Puedes mostrar que nunca te asentaste de verdad en ese país si demuestras tres cosas al mismo tiempo: que entraste a ese país porque no tuviste más remedio al huir de la persecución; que te quedaste solo el tiempo necesario para seguir tu camino, y que no creaste vínculos importantes ahí (como propiedades, trabajo estable o familia con estatus permanente).
Qué debes hacer si esto te afecta
Si viviste en otro país antes de llegar a Estados Unidos y en ese país tuviste algún tipo de estatus legal, esto es algo que debes hablar con un abogado de inmigración antes de presentar tu caso de asilo. Esconder esa información no es buena idea, porque el gobierno por lo general lo descubre.
Lo que sí puedes hacer es prepararte bien. Guarda toda la documentación de lo que viviste en ese tercer país, especialmente si las condiciones eran difíciles o limitadas. Si tuviste que salir rápido y nunca fue tu intención quedarte ahí, documenta eso también.
Recuerda que incluso si te niegan el asilo por esta razón, podrías tener otras opciones de protección, como la cancelación de deportación o la protección bajo la Convención Contra la Tortura.

Leave a Reply