Muchos profesionales llegan a Estados Unidos con una visa H-1B para trabajar de manera temporal.
Y con el paso del tiempo, es común que quieran dar el siguiente paso: obtener la residencia permanente (Green Card).
La buena noticia es que, en muchos casos, ese cambio es posible.
A continuación, te explicamos cómo funciona este proceso y qué aspectos conviene conocer.
¿Se puede obtener una Green Card teniendo una visa H-1B?
Sí. La visa H-1B es una de las pocas visas temporales que acepta la llamada “doble intención” (“dual intent”).
Esto significa que una persona puede ingresar a Estados Unidos como trabajador temporal y, luego, iniciar un proceso para sacar la Green Card sin que eso, por sí solo, afecte la validez de su visa.
Esto diferencia a la H-1B de otras visas temporales que exigen demostrar la intención de regresar al país de origen al finalizar la estadía.
¿Cómo comienza el proceso?
En la mayoría de los casos, el proceso empieza con el empleador.
Si la empresa desea contratar al trabajador de forma permanente, puede iniciar un trámite para patrocinar su residencia.
Dependiendo de la categoría migratoria, este proceso puede incluir distintos pasos, pero por lo general comienza con la evaluación de si el puesto y el trabajador cumplen los requisitos establecidos por la ley.
No todas las categorías funcionan de la misma manera, por lo que el camino puede variar según la experiencia, la formación académica y el tipo de trabajo que realiza la persona.
¿Qué categorías de Green Card suelen utilizar quienes tienen una H-1B?
Las opciones más frecuentes son las categorías de inmigración por empleo.
– EB-2
Generalmente está destinada a personas con estudios avanzados o con una capacidad excepcional en su área profesional.
En algunos casos, esta categoría permite solicitar la residencia sin necesidad de que exista un empleador patrocinador, siempre que se cumplan determinados requisitos.
– EB-3
Suele ser la alternativa utilizada por muchos trabajadores con visa H-1B.
Incluye distintos tipos de trabajadores, como profesionales con título universitario y otras personas que reúnen la experiencia o capacitación exigida para determinados puestos.
En la mayoría de los casos, el empleador participa activamente en el proceso.
– Otras categorías
Algunas personas pueden calificar para otras categorías de residencia basada en el empleo.
Por ejemplo, la categoría EB-1A está destinada a personas con habilidades extraordinarias en áreas como las ciencias, las artes, la educación, los negocios o el deporte.
También existe la categoría EB-1B, destinada a determinados profesores e investigadores destacados, y la EB-1C, para ciertos ejecutivos y gerentes de empresas multinacionales que cumplen con los requisitos establecidos por la ley.
Cada caso debe analizarse de manera individual.
¿Qué es la certificación laboral (PERM)?
En muchas solicitudes de residencia patrocinadas por un empleador, una de las etapas iniciales consiste en completar el proceso de certificación laboral permanente, conocido como PERM.
Este procedimiento busca determinar si existen trabajadores estadounidenses capaces, dispuestos, calificados y disponibles para ocupar el puesto ofrecido.
También busca asegurar que la contratación del trabajador extranjero no afecte negativamente los salarios y las condiciones laborales de trabajadores estadounidenses en puestos similares.
No todas las categorías requieren este paso, pero cuando es necesario constituye una parte importante del proceso.
Lee más sobre este tema en “Certificación PERM: La puerta que conecta a empleadores con trabajadores extranjeros”.
¿Qué ocurre después?
Una vez cumplidos los requisitos correspondientes, el empleador puede presentar una petición de inmigrante en favor del trabajador.
Si esa petición es aprobada y existe una visa de inmigrante disponible para la categoría correspondiente, llega el momento de solicitar la residencia permanente.
En esta etapa es importante prestar atención a la fecha de prioridad, ya que en algunas categorías puede ser necesario esperar hasta que haya una visa disponible antes de continuar con el trámite.
Para saber más sobre este tema, te recomendamos el artículo “Visa Bulletin: Qué es y cómo leerlo”.
¿Es obligatorio mantener el mismo empleo durante todo el proceso?
Depende de la etapa en la que se encuentre el proceso.
En algunos casos, un cambio de empleador puede requerir iniciar determinadas etapas nuevamente.
En otros casos, la ley permite continuar el proceso con un nuevo empleador si se cumplen requisitos específicos, como los relacionados con la portabilidad de ciertas solicitudes de ajuste de estatus.
Por eso, cualquier cambio laboral debería evaluarse con mucho cuidado antes de tomar una decisión.
¿Se puede mantener la visa H-1B mientras se tramita la Green Card?
Sí.
Muchas personas continúan trabajando con su estatus H-1B mientras avanza el proceso para obtener la residencia permanente.
Mantener ese estatus puede permitirles seguir trabajando legalmente en Estados Unidos mientras esperan que su caso avance, siempre que continúen cumpliendo los requisitos de la categoría.
¿La residencia se solicita dentro de Estados Unidos o desde el exterior?
Depende de cada caso.
Si la persona se encuentra legalmente en Estados Unidos y reúne los requisitos, puede ser posible solicitar la residencia mediante un ajuste de estatus.
En otros casos, el trámite se realiza a través de un consulado estadounidense en el extranjero, mediante el llamado procesamiento consular.
En 2026, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) recordó que el ajuste de estatus es un beneficio discrecional. Esto significa que, incluso cuando una persona cumple con los requisitos legales para solicitarlo, la agencia conserva la facultad de decidir si concede ese beneficio.
Por ese motivo, la estrategia más conveniente (ajuste de estatus o procesamiento consular) debe analizarse según las circunstancias particulares de cada caso.
¿Conviene empezar el proceso cuanto antes?
En muchos casos, sí.
Algunas categorías de residencia tienen tiempos de espera que dependen de la disponibilidad de visas y de la fecha de prioridad. Iniciar el proceso con anticipación puede ayudar a evitar demoras innecesarias y facilitar la planificación profesional y familiar.
Además, cada situación es diferente. La mejor estrategia dependerá del tipo de empleo, la categoría migratoria aplicable y los objetivos a largo plazo del trabajador.