Imagina que llegaste a Estados Unidos el 31 de diciembre de 1971, te quedaste a vivir y nunca regularizaste tu estatus.
Si hoy fueras a una oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), podrías pedir la Green Card invocando una sección de la ley que casi nadie conoce.
Se llama “Green Card Through Registry” (‘Residencia permanente a través de registro”, en español). Está prevista en la sección 249 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad y existe desde 1929.
Es una vía a la residencia permanente para personas con muchísimos años de presencia continua en el país. Y puede aplicar incluso si la entrada fue sin inspección, siempre que la persona haya sido admisible al momento de esa entrada.
El problema es la fecha de corte: tienes que haber entrado antes del 1 de enero de 1972. Es por eso que, en la práctica, casi nadie califica.
En este artículo, te contamos:
- Qué es la Green Card por registro y qué dice la ley hoy
- Quiénes califican y por qué casi nadie puede usarla actualmente
- Cómo se solicita y qué pruebas exige USCIS
- El proyecto que busca actualizar la fecha de corte
- Qué podría cambiar si la reforma avanza en el Congreso
Qué dice la ley
La ley autoriza a registrar como residente permanente legal a una persona que cumpla las siguientes condiciones:
- Haber entrado a Estados Unidos antes del 1 de enero de 1972.
- Haber residido en el país de manera continua desde esa entrada.
- Ser persona de buen carácter moral.
- No estar inhabilitada para la ciudadanía.
- No ser deportable por participación en actividades terroristas.
- No ser inadmisible por crímenes graves, narcotráfico, tráfico de personas, actividades subversivas o por haber participado en persecuciones nazis o genocidio.
La ley es más flexible solo en otros frentes. Por ejemplo, la causal de carga pública (depender del gobierno) y la del examen médico no aplican.
Por qué casi nadie la usa
La fecha de corte se actualizó por última vez en 1986, cuando el Congreso la movió de 1948 a 1972 como parte de la “Immigration Reform and Control Act” firmada por Ronald Reagan.
Pasaron cuatro décadas sin que nadie la toque. Hoy, calificar significa haber estado en Estados Unidos desde hace más de 54 años de manera continua.
La mayoría de quienes podrían pedirla ya son ciudadanos por naturalización, ya tienen Green Card o ya fallecieron.
Las cifras lo confirman. Entre 1985 y 1989, más de 58.000 personas obtuvieron la residencia por registro. Entre 2015 y 2019, solo 305, según datos recopilados por el National Immigration Forum.
Cómo se solicita hoy
Se presenta el Formulario I-485 ante USCIS, el mismo que se usa para ajustar el estatus en otros caminos a la Green Card.
A diferencia de otras vías, no necesitas un patrocinador familiar ni laboral, y tampoco entregas examen médico ni declaración de sostén económico (Formulario I-864). El trámite se hace estando dentro del país.
La parte más exigente es probar la entrada anterior a 1972 y la residencia continua desde entonces.
USCIS pide múltiples documentos que cubran ese período, entre ellos:
- registros escolares
- recibos de impuestos
- expedientes médicos
- contratos de alquiler
- pagos de servicios públicos
- historial laboral
No hay un número fijo de documentos requeridos. El oficial decide caso por caso.
Cuando la documentación tiene huecos, se aceptan declaraciones juradas (“affidavits”) de personas con conocimiento directo de tu presencia en el país, siempre que aporten hechos específicos.
Una decisión discrecional
Quien decide si te conceden la Green Card por registro es el oficial de USCIS.
Aunque cumplas todos los requisitos, la aprobación no es automática.
En la mayoría de los casos, el hecho de haber vivido tantos años en Estados Unidos y tener lazos profundos aquí pesa a tu favor.
Pero si tienes antecedentes complicados, el oficial puede rechazar tu solicitud, aunque seas técnicamente elegible.
El proyecto que busca actualizar la fecha
En julio de 2025 el senador Alex Padilla, de California, anunció el proyecto S.2468 titulado “Renewing Immigration Provisions of the Immigration Act of 1929”.
Días antes, la representante Zoe Lofgren había presentado un proyecto complementario en la Cámara, el H.R. 4696.
Ambos proyectos buscan modificar la sección 249 de la ley.
La idea central es reemplazar la fecha fija del 1 de enero de 1972 por un criterio móvil: que cualquier persona con al menos siete años de residencia continua, sin antecedentes penales descalificantes y que cumpla los demás requisitos pueda pedir la Green Card.
Según la oficina de Padilla, el cambio podría abrir la puerta a alrededor de 8 millones de personas. Entre quienes podrían volverse elegibles, si cumplen los siete años y los demás requisitos, hay beneficiarios de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), titulares de Estatus de Protección Temporal (TPS), trabajadores en visas H-1B con residencia aprobada que esperan número de visa, y residentes de larga data sin estatus.
Qué hay que tener claro
El proyecto es una propuesta legislativa, no una ley aprobada ni una orden ejecutiva. Pasó al Comité Judicial del Senado y al equivalente en la Cámara, y necesita aprobación en ambas cámaras y firma presidencial para entrar en vigor.
Hasta entonces, la regla vigente sigue siendo la fecha del 1 de enero de 1972.
Mientras se discute en el Congreso, vale la pena ir reuniendo prueba documental. Si en el futuro la fecha se actualiza, las personas que tengan organizados sus comprobantes de residencia, declaraciones de impuestos y expedientes laborales arrancarán con ventaja.
Para quién importa esta información
– Si vives en Estados Unidos: aunque la versión actual del registro te quede lejos, esta es una de las pocas propuestas que avanzan en el Congreso para crear una vía legal a la residencia para personas con larga estadía. Conviene seguirla.
– Si estás en Latinoamérica pensando en emigrar: el registro exige estar viviendo en Estados Unidos y haber acumulado allí la residencia continua, así que no es una vía para quien aún no entró al país, ni en la versión actual ni en la propuesta. Las que sí aplican son visa de trabajo, petición familiar, asilo (si corresponde) o categorías humanitarias. Aun así, conocer cómo funciona el sistema migratorio estadounidense te ayuda a entender por qué el camino legal toma tantos años.

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