El 30 de junio, la Junta Estatal de Educación de Florida aprobó una enmienda que prohíbe a estudiantes sin papeles inscribirse en las 28 instituciones educativas del Florida College System (FCS).
La FCS es la red de colegios comunitarios públicos del estado (equivalentes a institutos técnicos o universitarios de dos años, distintos de las universidades).
Bajo la nueva norma, solo podrán matricularse ciudadanos estadounidenses o personas con presencia legal en el país. Antes de inscribirse, deberán presentar documentación que acredite su estatus.
La Junta aprobó, además, una segunda enmienda que extiende el mismo requisito a los programas de educación general para adultos, incluidos los que preparan a los estudiantes para el examen GED o la enseñanza del inglés.
Alcance de la medida
Según cifras de Higher Ed Immigration Portal, cada año se gradúan aproximadamente 8.000 estudiantes indocumentados de escuelas secundarias de Florida. Y más de 49.000 estudiantes indocumentados cursan estudios superiores en instituciones de Florida actualmente.
Florida se ubica entre los cinco estados con mayor cantidad de estudiantes indocumentados matriculados en educación superior.
Un análisis del Florida Policy Institute publicado el mes pasado estima que las instituciones del FCS podrían dejar de percibir más de $15 millones anuales en matrícula y cuotas como resultado de la nueva política.
Una propuesta paralela para las universidades
Esta regla, ya aprobada de forma definitiva, es distinta de una segunda propuesta que avanza por separado.
La Junta de Gobernadores de Florida es el organismo que supervisa las doce universidades públicas del estado, incluidas la Universidad de Florida y la Universidad de Florida Central.
El 26 de junio, esa junta votó para avanzar con una enmienda similar aplicable a las universidades estatales de Florida.
A diferencia de la regla de los colegios comunitarios, esa propuesta universitaria aún no es final: permanece abierta a comentario público hasta el 9 de julio y requiere una votación posterior de la Junta de Gobernadores.
Contexto
Esta decisión llega después de que, el año pasado, la Legislatura de Florida eliminara la matrícula estatal reducida para estudiantes indocumentados, derogando una ley de 2014 que permitía a jóvenes traídos al país sin documentos pagar tarifas de matrícula equivalentes a las de residentes del estado.
Esa eliminación formó parte de un paquete legislativo migratorio más amplio firmado por el gobernador Ron DeSantis.
Con esta nueva regla, Florida se suma a Alabama, Georgia y Carolina del Sur como los estados que actualmente limitan el acceso de estudiantes indocumentados a la educación superior pública.