El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó una propuesta de regulación que cambiaría las reglas para obtener permisos de trabajo de quienes tienen una solicitud de asilo pendiente.
De aprobarse, la medida retrasaría, limitaría o directamente impediría que cientos de miles de personas puedan trabajar legalmente mientras esperan la decisión sobre su caso.
El periodo de comentarios públicos sobre la propuesta cierra mañana 24 de abril de 2026, y todavía no hay fecha de entrada en vigor.
Qué dice la propuesta
La regla contempla varios cambios importantes al sistema actual de permisos de trabajo (EAD) basados en una solicitud de asilo pendiente, conocidos como EAD categoría (c)(8).
- Pausa en la aceptación de nuevas solicitudes de permiso de trabajo. El DHS podría suspender la recepción de solicitudes iniciales de permiso de trabajo cada vez que el tiempo promedio de procesamiento de las solicitudes afirmativas de asilo supere los 180 días durante un periodo de 90 días consecutivos. El propio DHS reconoce que, con el retraso actual de casos, esta pausa podría durar “muchos años”. Según cálculos publicados en la propuesta, alcanzar un tiempo promedio de procesamiento de 180 días podría tomar entre 14 y 173 años, dependiendo de cuánto se reduzcan las solicitudes nuevas de asilo.
- Periodo de espera más largo. El tiempo que debe transcurrir desde que se presenta la solicitud de asilo hasta que la persona puede pedir un permiso de trabajo pasaría de 180 a 365 días calendario.
- Plazo de adjudicación ampliado. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) tiene actualmente 30 días para decidir una solicitud de permiso de trabajo asociada a un asilo pendiente. La propuesta extendería ese plazo a 180 días. Sumando la espera y el plazo de adjudicación, una persona podría esperar hasta 545 días para recibir el permiso de trabajo después de haber presentado su solicitud de asilo.
- Nuevas causales de inelegibilidad. La regla añadiría varios supuestos en los que una persona no podría obtener el permiso de trabajo, incluso si su solicitud de asilo sigue pendiente:
- Haber presentado la solicitud de asilo después del plazo de un año desde la entrada al país, salvo que aplique una excepción.
- Haber entrado al país sin inspección, salvo que la persona haya expresado su intención de pedir asilo o su temor a persecución dentro de las 48 horas siguientes al cruce, o demuestre buena causa para la entrada.
- Tener antecedentes que puedan configurar los impedimentos penales al asilo, como condenas por delitos particularmente graves o por delitos graves no políticos fuera de Estados Unidos.
- Biometría obligatoria. Todas las personas que soliciten un permiso de trabajo bajo esta categoría, tanto en solicitudes iniciales como en renovaciones, deberían presentar datos biométricos. No comparecer a la cita resultaría en la negación del permiso.
- Aprobación discrecional. Actualmente el permiso de trabajo por asilo pendiente se concede de forma casi automática si se cumplen los requisitos. La propuesta lo convertiría en un beneficio discrecional, que el oficial podría negar aun cuando la persona cumpla los requisitos básicos.
- Reglas de terminación más estrictas. El permiso de trabajo terminaría de inmediato cuando un oficial de asilo niegue el caso (salvo que sea referido a un juez de inmigración), 30 días después de la negación por parte de un juez si no hay apelación o inmediatamente después de que la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) deniegue o desestime una apelación.
Población afectada
USCIS tiene actualmente más de 1,4 millones de solicitudes de asilo pendientes. El DHS estima que al menos medio millón de personas se verían afectadas de inmediato si la regla entra en vigor.
El propio análisis económico del DHS calcula una pérdida anual de ingresos para los solicitantes de asilo de entre 34 mil 600 millones y 126 mil 600 millones de dólares.
Las renovaciones también se verían impactadas. Desde diciembre de 2025, USCIS ya redujo el periodo máximo de validez de los permisos de trabajo por asilo pendiente de cinco años a 18 meses. Esto significa que las personas deben renovar con más frecuencia y, bajo la nueva regla, cada renovación estaría sujeta a los nuevos requisitos, biometría y controles de seguridad ampliados.
Argumentos del gobierno
El DHS sostiene que el sistema de asilo está sobrecargado y que la disponibilidad de un permiso de trabajo después de 180 días actúa como un imán que atrae solicitudes de asilo presentadas principalmente para obtener autorización de trabajo.
Según la declaración oficial de febrero, la medida busca reducir las solicitudes “frívolas, fraudulentas o sin mérito” y permitir que el sistema priorice a quienes realmente huyen de persecución.
La agencia también afirma que la reducción de solicitudes meritorias podría beneficiar a trabajadores estadounidenses que ocuparían esos puestos.
Argumentos en contra
Organizaciones de defensa de inmigrantes y abogados de inmigración han denunciado que la propuesta no solo dificulta el trabajo legal, sino que encarece la posibilidad misma de pedir asilo, un derecho protegido por la ley estadounidense.
Consideran que la regla parece diseñada para que las personas no puedan siquiera iniciar un proceso de asilo, y advierten que causará perjuicios a empresas estadounidenses que dependen de estos trabajadores y empeorará los retrasos en el sistema.
Por otra parte, voces críticas han señalado que más de un millón de trabajadores inmigrantes con solicitudes pendientes podrían quedar fuera de la fuerza laboral, a pesar de tener un trámite migratorio en curso.
Posibles obstáculos legales
Durante el primer mandato de Trump, el DHS intentó reformas similares que fueron bloqueadas en los tribunales. En 2022, una corte federal anuló una regla que establecía una espera de un año y plazos de adjudicación más largos, entre otros motivos porque el secretario interino del DHS no tenía autoridad para emitirla.
Desde 2018, la sentencia en el caso “Rosario v. USCIS” obliga a la agencia a cumplir con el plazo actual de 30 días para adjudicar los permisos de trabajo iniciales.
Abogados y organizaciones han anticipado que, si la regla se finaliza, enfrentará nuevas demandas bajo la Ley de Procedimiento Administrativo, con argumentos de que es arbitraria, caprichosa o excede la autoridad estatutaria del DHS bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
Estas demandas podrían retrasar la implementación o resultar en órdenes judiciales que bloqueen la regla total o parcialmente.
Qué significa esto para quienes buscan asilo
Para quienes ya tienen un permiso de trabajo vigente al momento en que la regla entre en vigor, el DHS propone permitir que ese permiso siga siendo válido hasta su fecha de vencimiento, salvo que se termine o revoque por causas previstas en las regulaciones vigentes al momento de su emisión. Sin embargo, la renovación quedaría sujeta a los nuevos requisitos.
Para quienes todavía no han pedido asilo, la propuesta puede significar que, incluso con un caso meritorio, tendrán que esperar mucho más tiempo sin poder trabajar legalmente. Quienes entraron sin inspección y no expresaron temor a persecución en las primeras 48 horas podrían quedar excluidos del permiso de trabajo, salvo excepciones limitadas.
Para quienes estén considerando presentar una solicitud de asilo, la manera en que se entró al país, la fecha de entrada, el tipo de antecedentes que pueda existir y la documentación disponible sobre el momento en que se expresó temor a persecución se vuelven factores determinantes para la futura posibilidad de trabajar legalmente durante el proceso.

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