Los centros comerciales son lugares que visitamos con frecuencia, para hacer compras, comer con la familia o simplemente pasar el rato.
Parecen espacios seguros y familiares, pero la realidad es que los accidentes pueden ocurrir en cualquier momento.
Desde resbalones en pisos mojados hasta problemas con escaleras mecánicas, las lesiones en centros comerciales afectan a miles de personas cada año. Y cuando esto sucede, muchos no saben que tienen derecho a buscar compensación por sus daños.
Si te lastimaste en un centro comercial, tienes derechos sin importar tu estatus migratorio.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre quién es responsable cuando ocurre un accidente en estos lugares y cómo puedes obtener compensación por tus daños.
¿Qué tipos de accidentes ocurren en los centros comerciales?
Los centros comerciales son lugares muy concurridos donde pueden darse muchos tipos de accidentes.
Veamos los más comunes:
– Resbalones y caídas
Este es el accidente más frecuente en los centros comerciales. Puede pasar por pisos mojados que nadie limpió o señalizó, alfombras rotas o arrugadas, cables eléctricos sueltos en el piso, derrames de comida o bebidas en las áreas de restaurantes, o pisos muy brillantes y resbaladizos.
– Problemas con escaleras mecánicas
Las escaleras mecánicas causan accidentes graves cuando no reciben el mantenimiento adecuado. Los riesgos incluyen paradas repentinas que hacen que las personas se caigan, escalones que no están alineados correctamente, barandales que se mueven a diferente velocidad que los escalones o partes rotas que pueden atrapar dedos, manos o ropa.
– Accidentes en elevadores
Los elevadores mal mantenidos pueden causar lesiones serias, como puertas que se cierran demasiado rápido y golpean a las personas, elevadores que se detienen entre pisos dejando gente atrapada, caídas repentinas aunque sean de pocos centímetros o fallas que causan que el elevador se mueva cuando alguien está entrando o saliendo.
– Accidentes en el estacionamiento
El estacionamiento del centro comercial también es responsabilidad del dueño del lugar. Los problemas comunes incluyen choques entre autos por falta de señalización, atropellos de peatones especialmente en épocas de mucha gente, caídas por pavimento roto o con huecos, resbalones en hielo o nieve que nadie quitó, y falta de iluminación adecuada que causa accidentes por la noche.
– Objetos que caen
En las tiendas, los productos mal colocados pueden caer y golpear a los clientes. Esto incluye artículos pesados en estantes altos sin seguro adecuado, decoraciones o letreros que se desprenden, exhibidores inestables que se voltean o mercancía apilada de forma peligrosa.
– Carritos de compras defectuosos
Los carritos en mal estado causan más accidentes de lo que piensas. Pueden volcarse y golpear a las personas, tener ruedas trabadas que hacen que se muevan de forma inesperada, tener partes rotas o filosas que cortan o rasguñan, o causar lesiones en manos y dedos por manijas rotas.
– Multitudes peligrosas
Durante eventos especiales, ventas importantes o días festivos, las multitudes pueden volverse peligrosas. Los riesgos incluyen personas empujadas o pisoteadas, niños perdidos o lastimados entre la gente, peleas o altercados entre compradores y pánico que causa estampidas.
– Crímenes por falta de seguridad
Los centros comerciales tienen la obligación de mantener un ambiente seguro. Si no lo hacen, pueden ser responsables por asaltos o robos en áreas poco vigiladas, ataques en baños o pasillos sin cámaras, violencia en el estacionamiento por falta de iluminación o patrullaje, y acoso o intimidación que el personal de seguridad ignora.
– Intoxicación alimentaria
Si comes en el área de comidas y te enfermas, podrías tener un caso contra el restaurante o el centro comercial. Esto incluye comida en mal estado o mal preparada, falta de higiene en la preparación de alimentos o prácticas insalubres del personal.
– Accidentes con vehículos internos
Algunos centros comerciales grandes usan carritos de golf para el personal de seguridad o mantenimiento, tienen máquinas de limpieza que operan mientras hay gente o permiten scooters eléctricos para personas con discapacidades. Todos estos pueden causar accidentes si no se usan con cuidado.
¿Quién es responsable cuando te lastimas en un centro comercial?
Esta es una pregunta importante porque la respuesta no siempre es tan simple como parece.
Pueden existir varias personas o empresas responsables dependiendo de dónde y cómo ocurrió el accidente.
– El dueño del centro comercial
Los propietarios del centro comercial tienen la mayor responsabilidad. Ellos deben mantener seguras todas las áreas comunes como los pasillos entre tiendas, baños públicos, áreas de descanso y lugares para comer, entradas y salidas, estacionamientos y garajes, elevadores y escaleras mecánicas que todos usan, y escaleras regulares y rampas.
Si te lastimas en cualquiera de estas áreas por descuido del dueño del centro comercial, ellos pueden ser responsables de pagar por tus daños.
– El dueño de la tienda individual
Si tu accidente ocurrió dentro de una tienda específica, el dueño de esa tienda puede ser el responsable en lugar del centro comercial. Cada tienda alquila su espacio y tiene que mantenerlo seguro. El contrato que firmaron con el centro comercial normalmente dice quién es responsable de qué.
Por ejemplo, si resbalas en un derrame dentro de una zapatería, probablemente la zapatería sea la responsable, no el centro comercial completo.
– Compañías de mantenimiento
Muchos centros comerciales contratan empresas externas para hacer la limpieza, arreglar las escaleras mecánicas, mantener los elevadores o quitar nieve y hielo del estacionamiento. Si una de estas compañías no hizo bien su trabajo y eso causó tu accidente, ellas también pueden ser responsables.
– Empresas de seguridad
Algunos centros comerciales contratan compañías privadas de seguridad. Si te lastimaron durante un crimen que pudo haberse evitado con mejor seguridad, esa compañía puede compartir la responsabilidad.
– Fabricantes de equipos
Si una escalera mecánica, elevador o algún otro equipo falló porque estaba defectuoso de fábrica, el fabricante de ese equipo podría ser responsable bajo las leyes de productos defectuosos.
A veces, varias de estas partes pueden ser responsables al mismo tiempo.
Un buen abogado investigará tu caso para identificar a todos los responsables y así aumentar tus posibilidades de recibir una compensación completa.
¿Qué tienes que probar para ganar tu caso?
Para que puedas recibir compensación por tu accidente en un centro comercial, necesitas demostrar cuatro cosas importantes:
1. Que tenían un deber de cuidado
Esto es generalmente lo más fácil de probar. Cuando entras a un centro comercial como cliente, los dueños y tiendas automáticamente tienen la obligación legal de mantener un nivel de seguridad razonable en el lugar. Esta obligación existe sin importar si compraste algo o solo estabas mirando.
2. Que no cumplieron con ese deber
Aquí tienes que mostrar que el centro comercial o la tienda no hicieron lo que debían hacer para mantenerte seguro. Por ejemplo, sabían que había un piso mojado pero no pusieron señales de advertencia, había un problema peligroso durante tanto tiempo que deberían haberlo notado y arreglado, no inspeccionaban regularmente el lugar para encontrar problemas o ignoraron reportes previos sobre la misma condición peligrosa.
3. Que ese descuido causó directamente tu lesión
Necesitas conectar el descuido con tu lesión de forma clara. No basta con mostrar que había un problema, tienes que demostrar que ese problema específico fue lo que te lastimó. Los videos de seguridad, fotos del lugar y testimonios de testigos son muy importantes aquí.
4. Que sufriste daños reales
Finalmente, tienes que probar que realmente te lastimaste y que esas lesiones te causaron pérdidas. Esto se demuestra con facturas médicas, diagnósticos de doctores, recibos de medicinas, comprobantes de salarios perdidos y documentación de cómo el accidente afectó tu vida diaria.
¿Qué compensación puedes recibir?
Si logras probar tu caso, puedes recibir dinero por varios tipos de daños diferentes. La ley estadounidense reconoce que un accidente te afecta de muchas maneras, no solo físicamente.
– Gastos médicos
Esto incluye todo lo relacionado con tu tratamiento médico: visitas a la sala de emergencias, hospitalizaciones y cirugías, consultas con doctores y especialistas, terapia física o rehabilitación, medicamentos recetados, equipos médicos como muletas o sillas de ruedas, y tratamientos futuros que necesitarás.
No tienes que pagar estos gastos de tu bolsillo solo porque el centro comercial no quiere aceptar responsabilidad. Guarda todos los recibos y facturas médicas.
– Salarios perdidos
Si tuviste que faltar al trabajo por tu lesión, te deben compensar por ese dinero que dejaste de ganar. Esto incluye días que faltaste inmediatamente después del accidente, citas médicas durante horario de trabajo, y si quedaste con una discapacidad permanente que no te permite trabajar como antes, la pérdida de ingresos futuros.
– Dolor y sufrimiento
El dolor físico y el sufrimiento emocional que experimentas también tienen un valor monetario bajo la ley. Esto puede incluir el dolor durante la recuperación, estrés y ansiedad causados por el accidente, depresión por no poder hacer las cosas que antes hacías, y miedo o trauma relacionado con el incidente.
Este tipo de daño es más difícil de calcular porque no hay una factura que muestre exactamente cuánto vale tu dolor. Por eso es importante tener un abogado que sepa cómo presentar este reclamo correctamente.
– Cambios en tu calidad de vida
Si tu lesión cambió tu capacidad para disfrutar la vida de forma permanente, también mereces compensación. Esto incluye no poder practicar deportes o pasatiempos que amabas, dificultad para cuidar de ti mismo o de tu familia, cicatrices visibles o desfiguración, y pérdida de la capacidad para tener relaciones normales con tu familia.
– Daños a tu propiedad
Si durante el accidente se dañaron tus pertenencias personales como tu teléfono, ropa, lentes o cualquier cosa que compraras ese día, también puedes reclamar por el costo de reparar o reemplazar esas cosas.
– Daños punitivos en casos graves
En situaciones especiales donde el comportamiento del centro comercial fue extremadamente negligente o malicioso, un juez o jurado puede ordenar lo que se llama “daños punitivos”. Estos son montos adicionales que no están relacionados con tus pérdidas reales, sino que sirven para castigar al responsable y evitar que otros cometan los mismos errores.
Por ejemplo, si el centro comercial sabía desde hace meses que la escalera mecánica estaba peligrosa y decidió no arreglarla para ahorrar dinero, un juez podría ordenar daños punitivos.
Tus derechos como inmigrante
Esta es la parte que más preocupa a muchas personas de nuestra comunidad, y es importante que sepas la verdad completa.
No necesitas ser ciudadano estadounidense, ni residente permanente ni tener visa de trabajo para tener derechos bajo la ley. Incluso si estás indocumentado, puedes presentar una demanda por lesiones personales.
Este derecho está protegido, porque las leyes de lesiones personales existen para proteger a cualquier persona que haya sido lastimada por la negligencia de otra. Tu estatus migratorio es irrelevante para determinar si tienes derecho a compensación.
El proceso legal se concentra en dos preguntas principales: ¿el centro comercial o la tienda causaron tu lesión? ¿Qué tan graves son tus daños? Los jueces, jurados y abogados están allí para responder estas preguntas, no para revisar tu documentación migratoria.
Cuando vas a una deposición o audiencia, nadie tiene autoridad ni interés en verificar tu estatus migratorio. El sistema de justicia civil está separado del sistema de inmigración.
Algunos centros comerciales o sus aseguradoras pueden intentar asustarte mencionando tu estatus migratorio o amenazando con reportarte. Esto es ilegal y no lo pueden hacer. Un buen abogado te protegerá de estas tácticas intimidatorias.
También están prohibidos de argumentar ante un juez o jurado que deberías recibir menos dinero porque no tienes papeles. Tu compensación debe basarse en tus lesiones y pérdidas reales, no en tu estatus.
Presentar una demanda civil por lesiones personales no aparecerá como algo negativo si después solicitas un cambio de estatus migratorio, residencia o ciudadanía. Buscar justicia cuando te lastimaron no es un crimen ni una violación de las leyes de inmigración.
Pasos importantes que debes seguir después de un accidente
Lo que hagas justo después del accidente puede afectar mucho tus posibilidades de recibir una compensación justa. Sigue estos pasos:
- Busca atención médica de inmediato
- Reporta el accidente al centro comercial
- Toma fotos de todo
- Consigue información de testigos
- Guarda toda tu documentación
No hables con la aseguradora sin un abogado
Es probable que la compañía de seguros del centro comercial te contacte poco después del incidente. Pueden parecer amables y preocupados, pero su trabajo es proteger al centro comercial, no a ti. Quieren que aceptes la menor cantidad de dinero posible.
No firmes ningún documento que te envíen. No des declaraciones grabadas. No aceptes ningún pago sin consultar primero con un abogado.
Una vez que aceptas dinero y firmas un acuerdo, pierdes tu derecho de pedir más después, aunque tus lesiones resulten ser más graves de lo que pensabas.
Cuida lo que publicas en redes sociales
Las aseguradoras revisan Facebook, Instagram y otras redes sociales buscando evidencia para usar en tu contra. Una foto tuya sonriendo en una fiesta puede usarse para argumentar que no estás tan lastimado como dices, aunque en realidad estuvieras sufriendo mucho dolor ese día.
Lo mejor es no publicar nada sobre el accidente en redes sociales hasta que tu caso se resuelva. Ajusta tu configuración de privacidad y ten cuidado con lo que compartes.
¿Cuánto tiempo tienes para presentar tu reclamo?
El tiempo es un factor muy importante en casos de lesiones personales. Cada estado tiene lo que se llama un “plazo de prescripción” (“statute of limitations”). Esto es un límite de tiempo estricto para presentar tu demanda.
Si dejas pasar demasiado tiempo, pierdes tu derecho a buscar compensación, sin importar cuán legítimo sea tu caso o cuán grave haya sido tu lesión.
Este plazo varía bastante de un estado a otro. En algunos estados tienes solo un año desde la fecha del accidente para presentar tu demanda. En otros estados el plazo puede ser de dos, tres o incluso seis años. Por eso es tan importante consultar con un abogado en tu estado específico lo antes posible.
Existen algunas excepciones especiales a estos plazos. Si la persona lesionada era menor de edad cuando ocurrió el accidente, el tiempo generalmente no empieza a contar hasta que cumple dieciocho años.
En ciertos casos donde no descubres tu lesión inmediatamente, el plazo puede empezar cuando descubres el daño, no cuando ocurrió el accidente. Y si el responsable sale del estado por un tiempo, ese tiempo puede no contar para el plazo.
Pero no confíes en estas excepciones. Cada caso es diferente y las reglas pueden ser complicadas. La mejor estrategia es actuar rápido y consultar con un abogado dentro de las primeras semanas después de tu accidente.
Además, hay otra razón práctica para no esperar. Con el paso del tiempo, la evidencia desaparece. Los videos de seguridad se borran después de ciertos días o semanas, los testigos se mudan u olvidan detalles, y las condiciones peligrosas se arreglan sin documentarse.
Mientras más rápido actúes, más fuerte será tu caso.
¿Necesitas un abogado?
Técnicamente, puedes manejar un caso de lesiones personales por tu cuenta. Pero la realidad es que hacerlo sería un gran error, sobre todo si eres inmigrante y no estás muy familiarizado con el sistema legal estadounidense.
Las compañías de seguros tienen equipos enteros de abogados trabajando para pagar lo menos posible. Cuando te enfrentas a ellos sin representación, estás en una desventaja enorme. Ellos conocen todas las tácticas para reducir tu compensación y saben que muchas personas aceptarán cualquier oferta porque necesitan el dinero con urgencia.
Un buen abogado de lesiones personales entiende exactamente cuánto vale tu caso. Sabe cómo calcular no solo tus gastos actuales, sino también los costos futuros que tal vez tú ni siquiera has considerado. Puede negociar efectivamente con las aseguradoras porque tiene experiencia y sabe cuándo una oferta es justa y cuándo es un insulto.
Y para los inmigrantes, especialmente quienes no tienen papeles, un abogado ofrece una protección adicional muy importante. Tu abogado se asegurará de que nadie use tu estatus migratorio para intimidarte o para argumentar que mereces menos compensación. También puede manejar todas las comunicaciones para que tú no tengas que preocuparte por barreras de idioma o por decir algo que pueda dañar tu caso.

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