Llevar comida en la maleta cuando viajas a Estados Unidos es algo mucho muy común. Un paquete de galletas, un poco de queso, un embutido, algo “para el camino” o un regalo típico de tu país suelen terminar en el equipaje casi sin pensarlo. Muchas personas lo hacen por costumbre, por cariño o simplemente porque no imaginan que pueda haber un problema.
Sin embargo, al ingresar a Estados Unidos existen reglas muy claras sobre qué alimentos están permitidos y cuáles no. Estas normas no buscan complicarle la vida al viajero, sino proteger la agricultura y la ganadería del país de plagas y enfermedades que podrían causar enormes daños económicos y ambientales.
Conocer estas reglas antes de viajar te permitirá saber qué puedes traer sin problema, qué debes evitar y, sobre todo, cómo actuar en la aduana para no tener multas ni malos momentos al llegar.
Veamos cómo es esto.
La regla de oro: declara todo
Lo primero que debes saber es que tienes la obligación de declarar todos los productos alimenticios y agrícolas cuando entres a Estados Unidos. No importa si es una manzana, un paquete de galletas o un embutido, todo debe ser informado a los oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
Aquí viene la parte importante: si declaras tus alimentos y resulta que no pueden entrar al país, simplemente te los decomisan y ya está. No hay multas ni problemas.
Pero si intentas esconder comida y te descubren, podrías enfrentar una multa de hasta 10.000 dólares.
La honestidad te sale GRATIS, mientras que el engaño puede costarte muy caro.
Además de declarar la comida, debes informar si visitaste alguna granja o estuviste en contacto con animales antes de tu viaje. Esto ayuda a los inspectores a evaluar mejor los riesgos.
Carnes y embutidos: las restricciones más estrictas
Traer carne a Estados Unidos es complicado, porque muchas enfermedades del ganado son muy contagiosas y devastadoras.
Enfermedades como la fiebre aftosa o la encefalopatía espongiforme bovina pueden causar estragos en la industria ganadera, así que las reglas son muy severas.
La mayoría de la carne fresca, refrigerada o congelada está prohibida, especialmente si viene de países donde existen ciertas enfermedades del ganado. Esto incluye carne de res, cerdo, cordero y cabra en su forma cruda o poco procesada.
Tampoco puedes traer esos deliciosos jamones curados europeos como el prosciutto italiano, el jamón serrano español o el jamón ibérico, ni tampoco salami de Francia, Alemania, Italia o España. Estos productos solo pueden entrar a través de importaciones comerciales que cumplen requisitos especiales.
Lo que sí puedes traer son productos cárnicos enlatados comercialmente que vengan en recipientes herméticamente sellados y que no necesiten refrigeración.
También puedes traer carne cocida, curada o seca de países sin brotes de enfermedades del ganado, pero necesitas algún tipo de documentación que pruebe de dónde viene el producto.
Esta documentación puede ser tan simple como la etiqueta del paquete, un recibo de compra o tu propio pasaporte que demuestre que viajaste a ese país.
El límite es cincuenta libras por persona para uso personal, cualquier cantidad mayor se considera importación comercial y requiere permisos especiales.
Pollo y otras aves
Las aves de corral tienen sus propias restricciones debido a enfermedades como la gripe aviar y la enfermedad de Newcastle.
No puedes traer carne de pollo fresca de la mayoría de los países, en especial de aquellos donde hay brotes activos de estas enfermedades.
Sin embargo, el pollo enlatado en paquetes comerciales sellados por lo general está permitido. También puedes traer pollo cocido de ciertos países, pero tiene que estar completamente cocido.
Los oficiales de aduana lo van a inspeccionar visualmente, y si no les parece que esté bien cocido en su totalidad, no lo van a dejar pasar.
Al igual que con otras carnes, el límite es cincuenta libras por persona.
Frutas y verduras: mejor déjalas en casa
Esta probablemente sea el área más restrictiva de todas.
Casi todas las frutas y verduras frescas están prohibidas porque pueden transportar insectos, larvas o enfermedades que ni siquiera se ven a simple vista.
No importa qué tan limpia y bonita se vea esa fruta, podría estar llevando una plaga que cause millones de dólares en daños a la agricultura estadounidense.
Las frutas y verduras congeladas también están prohibidas, porque muchas plagas y enfermedades pueden sobrevivir temperaturas muy bajas.
Ni siquiera pueden entrar las frutas que te dan en el avión o en el crucero, así que es mejor comérselas antes de llegar o dejarlas en el avión.
Las frutas y verduras secas también están prohibidas en su mayoría, aunque hay algunas excepciones. Puedes traer ciertos productos secos como frijoles, dátiles, higos, la mayoría de las nueces (excepto castañas y bellotas), okra, chícharos, pasas y pimienta de Sichuan. Todos estos deben ser declarados y presentados para inspección.
Lo que sí puedes traer sin mayor problema son frutas y verduras enlatadas comercialmente. Lo importante es que sean productos comerciales en latas o frascos sellados, no conservas caseras.
Las conservas hechas en casa no están permitidas porque los métodos de enlatado caseros varían mucho y pueden no eliminar todos los riesgos de plagas y enfermedades.
Lácteos y huevos
Los productos lácteos tienen restricciones similares a las carnes porque la fiebre aftosa también afecta al ganado lechero.
No puedes traer leche líquida ni la mayoría de los productos lácteos de países donde existe esta enfermedad. Los quesos blandos o líquidos como la ricota o el queso cottage tampoco están permitidos.
Sin embargo, hay excepciones importantes. Puedes traer mantequilla sin restricciones, y los quesos duros como el parmesano o el cheddar generalmente están permitidos.
Si viajas con un bebé, puedes traer pequeñas cantidades de leche o fórmula infantil (suficiente para varios días). También están permitidos los productos que contienen leche en polvo como fórmulas para bebés, mezclas para hornear o sopas instantáneas, siempre que vengan en cantidades pequeñas y estén bien etiquetados.
Con los huevos la situación es parecida. No puedes traer huevos frescos de la mayoría de los países debido a brotes frecuentes de gripe aviar y enfermedad de Newcastle. Los productos de huevo tienen que estar enlatados comercialmente o cocidos por completo. Si traes huevos cocidos, los oficiales los van a inspeccionar para asegurarse de que estén bien cocidos.
Lo que sí puedes traer son hasta doce cascarones de huevo vacíos por persona si están decorados, totalmente limpios y secos, como recuerdo o artesanía.
Café, té, miel y especias
El café tostado no tiene ninguna restricción y puedes traer la cantidad que quieras. El café verde o sin tostar también está permitido en cantidades ilimitadas si entras por cualquier puerto en Estados Unidos continental, pero está prohibido si vas a Hawái o Puerto Rico. Lo que no puedes traer son los granos de café enteros con la pulpa o cáscara, porque presentan riesgo de moscas de la fruta exóticas.
El té verde y el té negro tampoco tienen restricciones y puedes traerlos en cualquier cantidad. Los tés de hierbas por lo general están permitidos si vienen empacados comercialmente y listos para preparar.
La miel, la jalea real y el propóleo están permitidos para consumo personal.
La mayoría de las especias secas están permitidas, excepto hojas y semillas de cítricos como naranja, limón o lima.
Pescados y mariscos
El pescado para uso personal generalmente está permitido sin mayores restricciones.
Los productos de mariscos empanizados pueden tener algunas restricciones si el empanizado contiene ingredientes de origen animal como leche o huevos, pero en general no hay grandes problemas con pescados y mariscos.
Pan, dulces y otros alimentos procesados
Los productos de panadería como pan, galletas y pasteles están permitidos en principio.
Los dulces y chocolates también pueden entrar sin problema.
Los condimentos como aceite, vinagre, mostaza, salsa de tomate, pepinillos, jarabe, gelatina y mermelada normalmente están permitidos.
Los alimentos enlatados o en frascos sellados al vacío que no contengan carne también suelen estar bien.
Equipaje de mano versus equipaje documentado
Las reglas de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) determinan qué puedes llevar en tu equipaje de mano.
Los líquidos solo pueden ir en recipientes de 3,4 onzas o 100 mililitros o menos, y todos deben caber en una sola bolsa transparente de 1/4 de galón.
Esto incluye bebidas alcohólicas, agua embotellada, salsas líquidas y miel líquida.
La gran excepción a esta regla son los productos para bebés. Puedes llevar fórmula infantil, leche materna y comida de bebé en cantidades mayores, y no necesitan caber en la bolsa de líquidos. Ni siquiera necesitas que tu bebé esté viajando contigo para traer estos productos. Solo tienes que informar al oficial de seguridad al inicio del proceso de revisión que llevas estos artículos.
Los alimentos sólidos como pan, dulces, chocolate, quesos duros y especias secas pueden ir en tu equipaje de mano sin problema. Los oficiales de seguridad pueden pedirte que los separes de tus otras pertenencias para que se vean bien en el escáner de rayos X.
En tu equipaje documentado puedes llevar prácticamente cualquier alimento permitido. Los líquidos pueden ir en cualquier cantidad. Las bebidas alcohólicas entre 24 y 70 % de alcohol pueden ir hasta 5 litros por persona, siempre en su empaque original sin abrir. Las bebidas con más de 70 % de alcohol están completamente prohibidas en cualquier equipaje.
Consejos prácticos para evitar problemas
Siempre guarda los recibos y empaques originales de los productos que traigas. Esto te ayuda a demostrar de qué país vienen los alimentos y facilita el trabajo de los inspectores. Si el producto tiene una etiqueta que muestra claramente su origen, déjala visible.
Las reglas pueden cambiar en cualquier momento dependiendo de brotes de enfermedades en diferentes partes del mundo. Lo que hoy está permitido puede estar prohibido mañana si hay un nuevo brote de gripe aviar o fiebre aftosa en algún país. Por eso es importante verificar las regulaciones más recientes antes de viajar si planeas traer alimentos.
Cuando prepares tu equipaje de mano, organiza tus alimentos de manera que sean fáciles de inspeccionar. Esto acelera el proceso de seguridad y mantiene las filas ágiles.
Si tienes dudas sobre algún producto específico, es mejor no traerlo o consultar antes con el Departamento de Agricultura llamando al 877-770-5990 o escribiendo a plantproducts.permits@usda.gov.
Lo más importante es recordar que declarar tus alimentos es totalmente gratis y te protege de problemas serios.
La función de los inspectores de agricultura es proteger los cultivos y el ganado del país, no están para castigarte por traer un poco de comida.
Si eres honesto y cooperas con ellos, el proceso será rápido y sin complicaciones. La deshonestidad, en cambio, puede resultar en multas muy altas y problemas legales que nadie quiere enfrentar durante un viaje.

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