El asilo es una protección legal que Estados Unidos da a personas que sufrieron persecución en su país o tienen miedo de sufrirla si regresan.
Si ganas el asilo obtienes muchos beneficios. Puedes vivir y trabajar legalmente en el país y, después de un año, solicitar la residencia permanente (Green Card).
Pero el asilo es difícil de ganar. ¿Por qué?
Una de las razones es que no cualquier problema califica para asilo. La persecución o el miedo a sufrirla deben estar relacionados con al menos una de cinco causales que establece la ley.
En este artículo te explicamos cómo funciona el asilo basado en nacionalidad, una de las causales menos conocidas previstas por la ley estadounidense.
Persecución pasada o miedo a persecución futura
Para obtener asilo, debes demostrar una de dos cosas:
- que ya sufriste persecución en el pasado por una de las cinco causales, o
- que tienes un miedo bien fundado de sufrir persecución en el futuro si regresas a tu país.
No necesitas esperar a que te lastimen para pedir protección. Un temor razonable y creíble de que te perseguirán es suficiente para calificar.
La ley reconoce que obligar a alguien a regresar a un lugar donde teme por su seguridad sería inhumano, incluso si el daño aún no ha ocurrido.
Las cinco causales para pedir asilo
Para calificar para asilo, la persecución que sufriste o temes debe estar basada en al menos una de estas cinco razones:
- Raza
- Religión
- Nacionalidad (el tema de este artículo)
- Opinión política
- Pertenencia a un grupo social particular
Con demostrar solo una de estas causales es suficiente para ganar tu caso, aunque muchas personas pueden tener más de una causal aplicable a su situación.
¿Qué es la nacionalidad como causal de asilo?
Cuando hablamos de “nacionalidad” en el contexto del asilo, no nos referimos solo a tu ciudadanía o pasaporte. La nacionalidad en sentido legal es mucho más amplia que eso.
La nacionalidad incluye tu pertenencia a un grupo étnico o lingüístico específico. Se refiere a tu conexión con un grupo de personas que comparten una historia, cultura, idioma y, frecuentemente, un territorio común.
Puedes calificar para asilo basado en nacionalidad si perteneces a una minoría nacional, étnica o lingüística que sufre persecución en tu país.
También calificas si eres parte de un grupo mayoritario perseguido por una minoría dominante o si te atacan por ser de un grupo nacional o étnico específico dentro de tu país.
Por ejemplo, esto puede aplicar a poblaciones indígenas perseguidas por hablar su lengua originaria o mantener sus costumbres.
También se aplica a grupos étnicos minoritarios que sufren violencia o discriminación severa, a personas de cierta nacionalidad que viven como minoría en otro país o a grupos lingüísticos que enfrentan ataques por su forma de hablar.
Nacionalidad no es lo mismo que ciudadanía
Esto ya lo mencionamos más arriba, pero es importante entender bien esta distinción.
Una “nación” es un grupo de personas que comparten idioma, historia, cultura y, generalmente, un territorio.
Un “estado”, por otro lado, es un gobierno organizado con fronteras territoriales definidas e independencia política reconocida internacionalmente.
Puede haber naciones que no tienen su propio estado. Estos grupos, a veces llamados “naciones sin estado”, existen dentro de las fronteras de otros países, pero mantienen su identidad nacional distintiva. Algunos ejemplos incluyen:
- Los palestinos
- Los kurdos
- Los uigures
- Los tibetanos
- Los rohingya
- Pueblos indígenas en varios países
Si perteneces a una de estas naciones sin estado, o a un grupo étnico o lingüístico perseguido dentro de tu país, podrías calificar para asilo basado en nacionalidad.
La diferencia entre nacionalidad y otras causales
La nacionalidad a veces se superpone con otras causales de asilo, lo que puede hacer confuso saber cuál usar. Entender estas diferencias te puede ayudar a construir un argumento más sólido.
La diferencia entre nacionalidad y raza es sutil pero importante. La raza se refiere a categorías más amplias basadas principalmente en características físicas. La nacionalidad, en cambio, se enfoca en grupos con historia política, cultural o lingüística compartida. Por ejemplo, ser indígena puede ser tanto una cuestión racial como de nacionalidad, pero cuando hablamos de nacionalidad enfatizamos más tu grupo cultural y lingüístico específico.
La diferencia entre nacionalidad y grupo social particular también merece atención. Un grupo social particular puede incluir muchas categorías diferentes, como víctimas de violencia doméstica, personas LGBTQ+ o familiares de personas perseguidas. La nacionalidad, por su parte, se centra específicamente en tu pertenencia a un grupo nacional, étnico o lingüístico identificable.
La línea entre nacionalidad y opinión política puede ser especialmente difícil de trazar. Muchas veces los conflictos entre grupos nacionales están profundamente ligados a movimientos políticos. Por ejemplo, si apoyas la independencia de tu grupo étnico, ¿te persiguen por tu nacionalidad o por tu opinión política? La respuesta es que puede ser ambas cosas al mismo tiempo.
El solapamiento entre causales: no es un problema
Que las causales se crucen no es malo para tu caso. Al contrario, puede fortalecerlo, porque demuestra múltiples razones por las que estás en peligro.
Imagina que eres de un grupo indígena que habla un idioma minoritario (nacionalidad), además tu grupo practica una religión tradicional perseguida (religión), y se te asocia con oposición al gobierno central (opinión política). Todas estas causales se entrelazan naturalmente en tu historia y cada una refuerza a las demás.
En estos casos, es probable que tu abogado prefiera usar otras causales con más jurisprudencia establecida, como opinión política o grupo social particular, en lugar de nacionalidad.
Esto se debe a que hay más casos decididos sobre esas causales, lo que hace el camino legal más predecible. Pero eso no significa que la nacionalidad no sea válida o que no deba usarse.
Qué debes demostrar en un caso por nacionalidad
Para ganar asilo basado en nacionalidad, necesitas construir un caso que pruebe varios elementos esenciales.
Primero, debes probar que perteneces a un grupo nacional, étnico o lingüístico específico e identificable. Esto significa mostrar que eres parte de una comunidad reconocible que comparte características comunes como idioma, historia cultural o tradiciones.
Segundo, necesitas demostrar que sufriste persecución o que tienes un miedo fundado de sufrirla específicamente por pertenecer a ese grupo. La persecución puede incluir:
- Violencia física
- Amenazas serias y creíbles
- Discriminación severa que afecta tu vida diaria
- Daño económico grave (confiscación de propiedad, impedirte trabajar)
- Daño psicológico causado intencionalmente
- Detenciones ilegales o arbitrarias
Tercero, debes establecer que el gobierno de tu país es el perseguidor o que no puede o no quiere protegerte. Si reportaste los ataques a las autoridades y no hicieron nada para ayudarte, esto fortalece tu caso.
Casos comunes de asilo por nacionalidad
Aunque la nacionalidad es una causal menos usada que otras, hay situaciones donde es claramente aplicable.
Los conflictos entre grupos étnicos en un país son una situación común, donde dos o más grupos nacionales están en conflicto y uno persigue sistemáticamente al otro. Esto ha ocurrido en muchos países de África, Asia y Europa Oriental.
Otra situación frecuente involucra minorías nacionales perseguidas por el gobierno o por un grupo dominante. Por ejemplo, grupos indígenas que sufren violencia por sus costumbres, idioma o reclamaciones territoriales. En varios países latinoamericanos, comunidades indígenas han enfrentado desplazamiento forzado y violencia dirigida a eliminar su identidad cultural.
También existen casos donde mayorías numéricas son perseguidas por una minoría que controla el poder político o militar. En algunos países, un grupo minoritario controla el gobierno y usa ese poder para oprimir al grupo mayoritario.
Finalmente, hay situaciones de personas con doble nacionalidad que son perseguidas en uno de sus países por su origen del otro país, o casos de familias mixtas donde existe conflicto histórico entre naciones.
La importancia de la evidencia
Como en cualquier caso de asilo, necesitas evidencia sólida que respalde tu historia. Tu testimonio creíble sobre lo que te pasó es fundamental, pero no puede estar solo.
Necesitas evidencia documental como reportes de organizaciones de derechos humanos sobre las condiciones en tu país que muestran persecución contra tu grupo nacional o étnico. Artículos de noticias de fuentes confiables sobre violencia o discriminación que afecta a tu grupo también ayudan.
Los testimonios escritos de otras personas que conocen tu situación, documentos médicos que muestren lesiones o tratamiento psicológico relacionado con la persecución, y denuncias policiales (incluso si no resultaron en nada) son evidencia valiosa.
Si otras personas de tu mismo grupo nacional o étnico han sufrido persecución similar, esto ayuda a tu caso, porque establece un patrón de persecución contra el grupo, no solo un problema individual.
El plazo para pedir asilo
Generalmente debes solicitar asilo dentro del primer año de haber llegado a Estados Unidos. Si dejas pasar ese plazo, podrías perder la oportunidad, a menos que puedas demostrar circunstancias excepcionales que te impidieron solicitarlo antes.
Demostrar estas excepciones es complicado. Por eso, si crees que podrías calificar para asilo, no esperes. Consulta con un abogado de inmigración lo antes posible.
Conclusión
El asilo por nacionalidad es una protección real y válida bajo la ley estadounidense, aunque se usa con menos frecuencia que otras causales.

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